Contrapericial médica: cuándo tiene sentido y cómo se plantea
Una contrapericial no se hace por capricho. Se hace cuando una valoración previa deja el caso mal cerrado. Esto puede ocurrir por varios motivos: falta documentación relevante, la cronología no se sostiene o se llega a conclusiones sin base clínica suficiente. En ese punto no sirve “no estoy de acuerdo”. Si se discute, se discute con documentación, fechas y criterio.
Este artículo continúa el anterior (informe médico pericial): allí se explica qué es una pericial y qué la sostiene. Aquí se entra en lo que pasa cuando ya existe un informe previo y toca responder con rigor.
Qué es una contrapericial médica
La contrapericial médica es un informe técnico que revisa una valoración previa y la contrasta con la documentación y con criterios medico periciales. No es un texto para “contar otra versión”. Es un informe para señalar dónde falla lo anterior y qué conclusión se puede sostener de forma defendible.
Cuando no hay un punto claro que cambie el caso, la contrapericial aporta poco. Cuando sí lo hay, es determinante.
Antes de discutir, tres comprobaciones
Antes de meterse en una contrapericial, hay que parar un momento y mirar lo básico. Porque si eso está bien, normalmente no hay mucho que rascar. Y si está mal, ahí está el problema. ¿Qué es lo básico?
- Documentación: si están los informes importantes o si falta alguna pieza clave.
- Cronología: si el caso se puede seguir con fechas, sin saltos y sin mezclas.
- Conclusión: si lo que se afirma se apoya en datos o en frases genéricas que no tiene nada que ver con el contenido del Informe Pericial
Si las tres están bien, discutir suele ser estéril. Si una falla, la contrapericial no es “opcional”: es necesaria
Dónde suelen fallar las valoraciones previas
Aquí aparecen patrones repetidos. No es teoría: es lo que se ve con frecuencia en la práctica diaria.
A veces se omite la primera asistencia, o se la trata como irrelevante. O se seleccionan informes y se dejan fuera los que no encajan. O se mezclan periodos clínicos, sin separar con claridad lo previo y lo posterior al accidente. También ocurre que se usan frases genéricas (sin exploración funcional real) y, con eso, se pretende cerrar el caso.
En pericial es muy importante la coherencia.
Cómo se hace una contrapericial que se sostenga
Una contrapericial no debería ser larga. Debería ser precisa y como hemos dicho antes, coherente. Lo que funciona es ir a lo esencial y dejar un rastro documental claro.
1) Fijar qué dice el informe previo
Primero hay que estudiar muy bien qué afirma exactamente el informe. Si hay frases clave, se citan de forma breve y literal.
2) Señalar qué falta o qué está mal interpretado
Aquí no se discute “en general”. Se señala el documento, la fecha y el dato. Si falta una prueba relevante, se identifica. Si se ignora un informe de especialista que es decisivo para el caso, se sitúa. Si se desordena la evolución, se reconstruye.
3) Explicar por qué una conclusión no se sostiene
Este es el núcleo. Se explica dónde se rompe el razonamiento: causalidad, evolución o estado final. Con criterio clínico, no con adjetivos.
4) Delimitar qué conclusión alternativa se puede defender
No es necesario ir “contra todo”. Conviene delimitar. Se defiende lo que se puede sostener.
Causalidad y cronología: el eje real del debate
La causalidad no se presupone. Si el mecanismo de producción no encaja con las lesiones descritas, hay que decirlo y justificarlo. Si encaja, también.
Y la cronología manda. Un síntoma sin fecha o una prueba sin contexto se discuten con facilidad. Una secuela planteada sin explicar el camino clínico que lleva hasta ella, también.
Estado final y limitación funcional: sin vaguedades
Aquí conviene ser especialmente cuidadoso. Decir “mucho dolor” no sirve. Decir “sin limitación” sin explorar tampoco sirve.
Lo útil es describir lo funcional con hechos: qué gestos o movimiebntos limitan, qué tolerancia existe, qué persiste pese a tratamiento, qué se objetivó en exploración y qué coherencia hay con pruebas.
La Valoración del Daño Corporal se sostiene cuando se puede enseñar el camino. No cuando se pide que se crea.
Cierre: qué aporta en la práctica
La contrapericial médica permite discutir una valoración previa con base clínica cuando esa valoración no está bien armada. Aporta orden, cronología y criterio. Señala qué falta, qué no encaja y qué se puede sostener de forma defendible. En una reclamación o en un procedimiento, esa diferencia es enorme: discutir con datos o discutir con impresiones.
Nota final: este texto es información general. La valoración médico-pericial requiere análisis individualizado de la documentación y, cuando procede, exploración.

